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Marisco

Cómo se pide el marisco en un restaurante: precio por kilo, «S/M» y raciones

Por qué el marisco se cobra por kilo, qué significa «S/M» en la carta, cómo preguntar el precio y el peso en sala sin apuro y cómo reconocer marisco fresco.

Flor de Galicia 24 oct 2026 · 6 min de lectura
Fuente de marisco cocido con una cigala en el centro, carabineros delante y un bogavante al lado

Índice del Artículo

Abres la carta, llegas a los mariscos y donde debería haber un precio pone «S/M» o «KG». A mucha gente le da apuro preguntar y acaba pidiendo otra cosa, o pidiendo a ciegas. No hace falta ninguna de las dos: pedir marisco por kilo es sencillo si sabes qué preguntar. Te lo contamos como lo hacemos en sala.

Respuesta rápida: el marisco se cobra por kilo porque su precio cambia cada día en lonja y cada pieza pesa distinto. «S/M» significa «según mercado». Lo normal es preguntar en sala el precio del kilo ese día y el peso aproximado de la pieza antes de pedir. Lo que tiene precio fijo suele venir por ración, por unidad o por fracción de kilo: en nuestra carta, el cuarto de kilo de gambas de Huelva cuesta 30 € y da para dos como entrante.

Por qué el marisco se cobra por kilo

El marisco fresco no tiene un precio estable. Se compra en las lonjas, muchas veces en subasta, y lo que se paga depende de cuánto se ha pescado o mariscado ese día, del estado del mar y de la demanda. Una semana de temporal o las fechas de Navidad pueden mover mucho el precio del percebe o de la nécora.

Además, no hay dos piezas iguales. Un centollo o un bogavante pueden pesar bastante más o bastante menos que el de al lado. Si el restaurante pusiera un precio fijo por pieza, o perdería dinero con las grandes o te cobraría de más por las pequeñas. Cobrar por peso es la forma de que pagues exactamente lo que te sirven.

Por eso en la carta verás tres formas de precio para el marisco:

  • Por kilo y según mercado: las piezas grandes y el marisco de precio muy variable.
  • Por fracción de kilo con precio fijo: por ejemplo, un cuarto de kilo de gambas.
  • Por unidad o por ración: ostras, zamburiñas, almejas, navajas o mejillones.

«S/M»: qué quiere decir y cómo preguntar el precio sin apuro

S/M es la abreviatura de según mercado. Significa que el precio no está impreso porque cambia y que te lo dirán en el momento. No es una trampa ni algo reservado a entendidos: es la forma honrada de vender un producto cuyo coste cambia a diario.

Para pedir sin sorpresas, basta con tres preguntas:

  1. ¿A cuánto está hoy el kilo? Es el dato de partida.
  2. ¿Cuánto pesa la pieza, más o menos? En el caso del centollo, el buey o el bogavante, puedes pedir que te digan el peso o que te enseñen la pieza antes de cocinarla.
  3. ¿Para cuántos da? El camarero sabe cuánto marisco suele bastar como entrante o como plato principal para tu mesa.

Con el precio del kilo y el peso, la cuenta es inmediata. Y si el importe no encaja con lo que tenías pensado, dilo: casi siempre hay una pieza más pequeña u otro marisco que encaja mejor. En Flor de Galicia te lo decimos sin problema; es parte de nuestro trabajo.

Fuente metálica llena de cigalas cocidas
Las cigalas se suelen cobrar por kilo: el calibre cambia mucho el número de piezas que entran.

Cómo se vende cada marisco en nuestra carta

Para que lo veas con un ejemplo real, esta es la forma en que aparece cada marisco en la carta de Flor de Galicia. Los importes fijos son los que figuran hoy en la carta; los «S/M» te los damos en sala.

Marisco Cómo se cobra Qué conviene preguntar
Centollo gallegoPor kilo, S/MPeso de la pieza; si es macho o hembra
Buey de marS/MPeso de la pieza y para cuántos da
Nécora gallegaS/MCuántas piezas y su peso
Percebes gallegosS/MPrecio del kilo hoy y cantidad para la mesa
Bogavante gallegoS/MPeso de la pieza
Cigalas de troncoPor kilo, S/M · a la plancha o cocidasCalibre y cuántas entran en lo que pides
CarabineroPor kilo, S/M · a la planchaCalibre y número de piezas
Gambas de Huelva30 € el cuarto de kilo · plancha o cocidasSi queréis medio kilo para la mesa
Ostras de Arcade4,50 € la unidadCuántas por persona
Zamburiñas4,50 € la unidad · 21,50 € la ración gratinadaUnidad o ración, según la mesa
Almejas28 € la ración, a la marinera o a la sarténSi es para compartir
Navajas de buceo18,80 € la ración—
Mejillones15 € la ración, al vapor, a la gallega o a la marineraLa preparación

Los precios pueden cambiar; la referencia actualizada es siempre la carta completa. Si buscas raciones de marisco para tomar de pie, tienes también las de nuestra barra de tapas.

Cuánto marisco pedir: pensar en peso, no en piezas

La pregunta «¿cuántas gambas entran en un cuarto de kilo?» no tiene una respuesta única: depende del calibre. Con gambas grandes entran pocas; con gambas medianas, bastantes más. Por eso los restaurantes venden por peso y por eso conviene pensar igual al pedir.

Como orientación general, sin cifras cerradas:

  • Como entrante para picar, un cuarto de kilo de gamba o de cigala da para dos personas. Para cuatro, mejor medio kilo o combinar dos mariscos.
  • Las piezas grandes (centollo, buey, bogavante) se piden por pieza y se comparten. Pregunta el peso y para cuántos da.
  • El percebe se pide por peso y cunde menos de lo que parece, porque lo que se come es solo el tallo.
  • Si el marisco es el plato principal, la cantidad sube: dilo al pedir para que te orienten.

Si vais a montar una mesa entera de marisco, en qué lleva una mariscada gallega te contamos qué combinar y en qué orden. Y para saber cuánto puede costar la comida completa, mira cuánto cuesta comer en un restaurante gallego.

Cómo reconocer marisco fresco y gallego

El precio por kilo solo tiene sentido si el producto lo vale. Estas son las señales en las que nos fijamos nosotros, y en las que puedes fijarte tú:

  • Olor: a mar, limpio. Un olor fuerte o amoniacal es mala señal.
  • Peso: un crustáceo lleno pesa para su tamaño. Si parece ligero, puede haber mudado hace poco y tener poca carne.
  • Aspecto: patas y antenas completas, caparazón brillante, bivalvos cerrados o que se cierran al tocarlos.
  • Origen: «centollo gallego», «gambas de Huelva», «ostras de Arcade». Que la carta diga de dónde viene el marisco es buena señal, y puedes preguntar siempre.
  • Temporada: un centollo espléndido en pleno verano debería hacerte preguntar. Lo explicamos en el calendario del marisco gallego.

¿Vivo o congelado? Pregúntalo sin reparo. El marisco congelado no es malo por definición, pero no debería cobrarse como fresco, y en piezas como el centollo, la nécora o el percebe la diferencia se nota. Para ver qué más valorar en una marisquería, te dejamos cómo reconocer una buena marisquería.

Ostras abiertas sobre hielo picado en un plato blanco, con medio limón en el centro
Las ostras se piden por unidad: es fácil calcular cuántas queréis en la mesa.

Pedir marisco en Flor de Galicia

En nuestra marisquería gallega en el Barrio de Salamanca el marisco de precio variable se cobra según mercado: pregúntanos el precio del día y el peso de la pieza y te lo decimos antes de que pidas. Si quieres saber qué ha entrado hoy antes de venir, llámanos. Y para acompañarlo, en qué vino elegir con el marisco tienes ideas, aunque un albariño de nuestra bodega rara vez falla.

DirecciónCalle de Alcántara, 15 · 28006 Madrid (Barrio de Salamanca)
MetroLista (línea 4), a 200 metros · Goya (líneas 2 y 4) · Manuel Becerra (líneas 2 y 6)
HorarioMartes a sábado, 12:00–00:30 · Domingo, 12:00–18:00 · Lunes cerrado
Reservas91 578 20 24 o desde la página de contacto
Reservar mesa · 91 578 20 24 Y pregúntanos el precio del marisco de hoy Ver mariscos de la carta Centollo, nécora, percebes, bogavante, cigalas, gambas y ostras
Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre cómo pedir marisco

«Según mercado». El plato no tiene un precio fijo impreso porque su coste cambia con lo que se paga cada día en lonja. El camarero te dice el precio del kilo ese día y, si lo pides, el peso de la pieza.

Porque cada pieza pesa distinto y porque el precio en origen cambia a diario según la pesca, el tiempo y la demanda. Cobrar por kilo es la forma más justa de que pagues exactamente lo que te llevas.

En absoluto. En una marisquería es lo normal: pregunta el precio por kilo, el peso aproximado de la pieza y, con eso, cuánto va a costar. Un buen restaurante te lo dice sin problema.

Depende del calibre: cuanto más grande es la gamba, menos piezas entran. Por eso es mejor pensar en peso que en número. En nuestra carta, las gambas de Huelva se sirven por cuartos de kilo, a la plancha o cocidas, y un cuarto da para picar entre dos como entrante.

Fíjate en el olor (a mar, nunca fuerte), en el peso (una pieza llena pesa para su tamaño), en que tenga las patas y antenas completas y en el brillo. Y pregunta el origen: un restaurante que trabaja bien el producto sabe decirte de dónde viene.

En Flor de Galicia, Calle Alcántara, 15, a 200 metros del metro Lista. Abrimos de martes a sábado de 12:00 a 00:30 y el domingo de 12:00 a 18:00; los lunes cerramos. Reservas y precio del marisco del día en el 91 578 20 24.
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